La Inteligencia Artificial Generativa, con modelos como ChatGPT, Midjourney o DALL-E, ha dejado de ser un tema exclusivo de los departamentos de I+D para instalarse en nuestras vidas. No solo es capaz de responder preguntas o redactar textos; su impacto real está en la automatización de tareas creativas y repetitivas.
Desde ayudarte a programar un viaje personalizado, redactar correos electrónicos profesionales en cuestión de segundos, hasta generar imágenes para una presentación, la IA generativa se ha convertido en una especie de copiloto digital. La clave ahora no es solo saber que existe, sino aprender a “dialogar” con ella mediante prompts eficaces para exprimir todo su potencial. Y tú, ¿ya la usas como tu asistente personal?
